Sembrando acciones de resiliencia en las comunidades de Morelos

Jennifer Arias



En el boletín pasado, hicimos una breve presentación del Fondo Comunidades Resilientes, sus principios, las líneas de acción. El año pasado nos concretamos en dos líneas: la acción humanitaria y la reactivación económica solidaria. Durante ese periodo tan incierto, los grupos con quienes nos aliamos fortalecieron sus capacidades de gestión, de organización y de indagación. Estas acciones construyen comunidad y un espacio más esperanzador que abren caminos y pautas de trabajo.


La crisis sanitaria nos mostró la profundidad del problema alimentario y económico. Esta situación nos convoca a generar acciones encaminadas a cuidar el ambiente, a revisar nuestros sistemas de producción y consumo de insumos. La invitación es fuerte y certera, la construcción de caminos se vuelve imperante. Los elementos como el saber experiencial, los puentes de diálogo, la creatividad forma parte de las acciones que se impulsan en los siguientes meses.


Nuestras organizaciones y grupos aliadas/aliados, desarrollan proyectos que impulsan la sustentabilidad y se enfocan en la producción de alimentos. Las comunidades donde están presentes son Tlaquiltenango, Jicarero, Las Galeras, Hueyapan y Alpanocan. Cada uno de los proyectos abona desde su experiencia, su conocimiento y la intención de cada una de las personas participantes se apropie de la propuesta. Nos parece necesario, retomar las capacidades y habilidades para la producción de alimentos inocuos, sin pesticidas. Recordar los ritmos y los ciclos de la tierra. La puesta de los grupos no es sencilla, pero nos convocan a reflexionar y colocan su granito de arena ante tanta devastación ambiental.


El grupo Teocintle a partir de sus experiencias anteriores, instala otro huerto comunitario para que las familias que participen cuenten con un espacio verde, que produzca alimentos y que con el tiempo se generen redes de intercambio con otros productores. Además, de empezar a sembrar la semilla de un Centro Agroecológico del Sur.


En la comunidad de Tlaquiltenango, ACCIONA nuevamente capacita a familias en habilidades del cuidado, producción avícola. Con la intención de generar unidades de producción para el autoconsumo y el excedente sea intercambiado con otros productores locales y/o a la venta en su comunidad. Estas acciones trabajan en dos aristas el consumo proteico de la familia y la activación de la economía local.


El grupo Resiliente trabaja con las familias jornaleras agrícolas, además de continuar con la entrega de alimentos en el comedor comunitario, se pretende colocar un huerto comunitario que produzcan algunos de los insumos para el comedor comunitario. Con esta intención en impulsar otras acciones comunitarias con las familias.


Al norte de la entidad, el Centro de Encuentros y Dialogos y formación en Economía Social, Solidaria y Sustentable, trabajan con mujeres. El proyecto tiene dos aristas: la colocación de un huerto y la capacitación. Estas unidades de producción proporcionan alimentos para las familias, al mismo tiempo un excedente que permite que tengan un ingreso extra.


Cada una de las propuestas, cuenta con un componente de formación para que las personas que participen cuenten con otras herramientas y recursos sociales. Esto permite que el efecto sea mayor y a largo plazo. Otro punto de intersección es la producción de alimentos libres de químicos, es decir, inocuos que permitan que los productos tengan otra calidad y que es un benéfico para quienes las consumen. Los desafíos son múltiples, pero el trabajo de las organizaciones y grupos nos permiten proyectar la potencia de sus propuestas. ¡Sigamos construyendo espacios sustentables!

En los siguientes boletines les contaremos sobre el avance de las propuestas.


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